Diversidad

Las ocho señales que revelan que eres adicto al sexo y no lo sabes

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Deborah Schiller, sexóloga estadounidense explica las claves de esta crónica y devastadora enfermedad Foto: iStock. Pero ahora una terapeuta ha hablado sobre lo que realmente significa tener esta enfermedad, una condición extremadamente seria. Deborah Schiller es la directora del programa de tratamiento de adicción sexual de Pine Grove en Hattiesburg, Mississipi. Escribiendo para 'The cut', explica que las personas piensan a menudo: Oh, suena divertido. Me gustaría ser un adiccito al sexo.

El círculo vicioso de la mentira

Su finalidad es simple: tener una efecto de triunfo al conseguir su efecto, pero es efímera. Para él, el amor es como un juego, y el sexo, como un deporte. Empero esto, en realidad, es un brete serio, presentan desde incapacidades sexuales aun complejas dificultades sociales de adaptación y valoración del entorno. Si te cruzas con alguien así, mejor cambia de acera porque puede destrozar tu autoestima y tu vida y es complicada su rehabilitación emocional. Un mujeriego lucha constantemente con: no parecer dependiente emocional o un inmaduro, mostrarse débil o afeminado y que otros hombres lo deseen.

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Perfil de la persona adicta al sexo

El primer estudio en investigar la acción cerebral de los adictos al amor ha descubierto similitudes con aquellos que sufren de adicción a las drogas. Cuando en el famoso actor Michael Douglas fue admitido en una ambulatorio de rehabilitación, las causas de su internamiento llamaron la atención sobre un concepto hasta ese entonces novedoso: la adicción al sexo. Pero existe una polémica sobre si la gente puede volverse adicta a los comportamientos sexuales, incluido ver pornografía. El estudio mostró que se activaban los mismos centros de recompensa que los que se activan en el cerebro los de los adictos a las drogas cuando ven su sustancia predilecta. Dos de los hombres que participaron en el estudio habían perdido su empleo tras consumir porno en el lugar de trabajo, y cuatro de ellos dijeron que la pornografía era una faceta de evitar las agencias de lenocinio y los fetiches. Luego compararon los resultados obtenidos entre gente que reporta un comportamiento sexual compulsivo y personas sanas. Los resultados, publicados en la revista PLoS One, mostraron mayores niveles de actividad en aquellos adictos en tres partes específicas del cerebro: el estrato ventral, el córtex del cíngulo anterior y la amígdala. La doctora Valerie Moon, de la Universidad de Cambridge, le dijo a la BBC: Este es el primer estudio acción sobre gente con este tipo de problemas que analiza su actividad analytical, pero no creo que hayamos llegado todavía al punto en el que se pueda decir claramente que hablamos de una adicción.

1 Tienes fantasías sexuales recurrentes

Para detectar estas mentiras debemos de estar muy atentos a sus gestos, a lo que hace con sus manos o a si es capaz de mirarnos fijamente sin retirar la ojeada a los pocos segundos. Antes de terminar este apartado no podemos dejar de advertirte de que tengas abundante cuidado con este aspecto ya que hay mujeres muy nerviosas por género, o que se ponen en ese estado al estar a solas cheat un hombre. Confunde la historia o cuenta versiones diferentes Estar muy amigable a la conversación es algo básico para detectar a una persona bola y sobre todo a una madama. A pesar de que suelen adeudar muy bien estudiadas sus mentiras en cualquier momento pueden confundirse o contar versiones diferentes de una misma cosa. Hace pausas demasiado largas o argumenta de forma muy escueta Todo ángel que cuenta una mentira en ocasiones la ha repetido en tantas ocasiones que la ha llegado a interiorizar y se la ha creído aun el punto de que la cuenta sin pestañear como si de una historia suya se tratara. También es posible darnos cuenta de que estamos ante una mejor mentirosa cuando nos contesta de una forma muy escueta o sin dar demasiados detalles.

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